Plancha presidencial Aprista para las elecciones de 1980

Andrés Townsend, Armando Villanueva y Luis Negreiros, todos ellos bajo ( sobre) la efigie de su líder histórico Victor Raúl Haya de la Torre.( Caretas)

Imagen que muestra a los integrantes de la plancha presidencial aprista para las elecciones generales de 1980. Los integrantes eran los siguientes:

-Presidente: Armando Villanueva del Campo

– Primer Vicepresidente: Andrés Townsend Ezcurra

– Segundo Vicepresidente : Luis Negreiros Criado

Para las elecciones de 1980 el APRA (1) tuvo la difícil tarea de buscar un reemplazo a su lider supremo e histórico Victor Raul Haya de la Torre quien había fallecido en 1979 cuando estaba todo listo para su desgnación como candidato presidencial. Pese a que Haya contaba en ese entonces con 84 años de edad, nadie dentro  del APRA podía haber imaginado que pudiera haber otra persona capaz de reemplazar a Haya como candidato, pues se trataba del fundador del partido y el hombre que había guiado su destino ¡por casi 50 años ! en las buenas y en las malas (2), demás está decir que Haya había sido el candidato aprista a la presidencia en todas las veces en que a su partido fue permitido de participar ( es decir , en 1931, 1962 y 1963), un año antes ,en 1978 Haya había logrado ser elegido Presidente de la Asamblea Constituyente que produjo la Constitución de 1979 ( después sería disuelta en 1992), todo estaba listo para que Haya de la Torre fuera candidato Presidencial por cuarta vez, para sorpresa de sus seguidores, nadie había imaginado que Haya era mortal.

Tras sus funerales , el mayor problema que tuvo el APRA fue decidir quien debía ser el elegido como candidato a la Presidencia: Armando Villanueva o Andrés Townsend ( más sobre ellos  y una caricatura de la época aquí) . Ambos   tenían argumentos de igual validez para ser ocupar el puesto número uno en el APRA: eran casi de la mimsa edad, habían estado al lado de Haya desde jóvenes, eran los segundos en poder en su partido debajo de su líder ,etc.

La decisión era difícil , ambos aspiraban a la Presidencia y como buenos líderes no iban estar dispuestos a ocupar el cargo de la viepresidencia. Al final Villanueva del Campo prevaleció siendo elegido como candidato por su partido a la Presidencia, segundo quedó Townsend y para la segunda Vicepresidencia  se designó a un representante de la nueva generación: Luis Negreiros de 40 años.

El AP(RA) ganó

Finalmente en las elecciones de 1980 el APRA tuvo que resignarse al papel de oposición ,porque el ganador fue Fernando Belaunde Terry de Acción Popular (AP)

1. Es decir el Partido Aprista Peruano (PAP) . En varias partes de este blog nos referimos indistinatamente a él como APRA o PAP.

2. Es una historia de película, llena de contradicciones y giros inesperados. Leer libros de historia .

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7 comentarios en “Plancha presidencial Aprista para las elecciones de 1980

  1. todo los cogresistas apristas son una mierda encluindo el presidente alan se creen los dueños del peru son unos bende patrias …………..

  2. Imbecil sólo preguntan una opinión sobre la Plancha Presidencial APRISTA de 1980, y sobre eso debes contestar, por animales como tú el Perú no avanza y sólo quedan los vivos, politiqueros, vende patrias, traicioneros, rateros y demás malos apristas como Alan, Jorge, Zumaeta, Meche, Pastor y demás lacras que hacen daño no sólo al APRA (su historia, mártires y sus luchas); al Perú y el deso de todos lo peruanos de acabar con la pobreza e injusticia; sino también al pensamiento vivo de VÍCTOR RAÚL HAYA DE LA TORRE, (su entrega a la causa, su sueño inmortal de Pan con Libertad y Justicia Social, su vida ejemplar); pero también existen los no apristas que son tan igual o peor; por eso nosotros los jovenes debemos ocupar el espacio político que nos corresponde, opinar con propiedad, ser críticos, tener moral, conducta profesional intachable y forjar en la generaciones venideras los valores que inspiraron la lucha social contra la injuticia en nuestro País.

  3. Y RESPONDIENDO LA PREGUNTA PLANTEADA, CREO QUE SI LA PLANCHA PRESIDENCIAL LA HUBIESE ENCABEZADO Andrés Townsend Ezcurra OTRA HUBIESE SIDO LA HISTORIA, PERO COMO SIEMPRE PRIMARON LOS INTERESES PERSONALES O DE GRUPILLOS, Y NO LOS INTERESES PÒR EL PERÚ.
    ARMANDO NUNCA DEBIÓ ENCABEZAR ESA PLANCHA, DE ELLO LA HISTORIA YA LO HA JUZGADO…

  4. esA PLANCHA FUE MUY MALA PORQUE LA ELECCI{ON FUE MUY MALA, DUARNTE EL cen aPRISTA EL QUE DIRIGIA QUIEN ENTRANBA AL cONGRESO ESTABA UN JOVEN aLAN GARCIA Y SOLO DEJABA INGRESAR A DIRIGENTES ARMANDISTAS Y LA ELECCI{ON FUE POR ACLAMCI{ON LOGICAMENTE ROBANDOLE LA CANDIDATURA AL QUE DBIO SER aNDRES tWONSEN ESCURRA QUIEN FUE OBLIGADO A IR DE BRAZO DE aRMANDO vILLANUEVA CON UN ALAN GARCIA ATRAS DANDOLE PUNTAPIES RUMBO AL JNE A INSCRIBIR LA PLANCHA , ESTO ES LO QUE NO SE CUENTA Y YA VEN COMO RESULTO TODO.

  5. sABIAN USTEDES QUE AL JOVEN aLAN GARCIA pEREZ FUE INTERVENIDO EN LA pLAZA dOS DE mAYO POR LA POLICIA EL AÑO 1980 Y EN SU ACRRO TENBIA DOS AMRAS D EFUEGO Y VENIA DEL cen PARA ELEGOIR LOS CANDIDAROS A LA PRESIDENCIA DE 1980, FUE SOLTADO POR PRESION POLITICA PORQUE EN ESE TIEMPO EL PRESIDENTE MORALES BERMUDEZ ERA PRO APRISTA

  6. poR EL AÑO 1979 -80 aRMANDO vILLANUEVA DEL CAMPO ERA JEFE DE LOS BUFALOS Y QUIEN LO SECUNDA ERA ALAN GARCIA PEREZ.

  7. Olvidado, más bien borrado, de la historia oficial de su partido, el Apra, un político, decente y creativo, Andrés Townsend Ezcurra, amante fidelísimo de su “Tierra Santa”, Chiclayo, partió a la eternidad un día como hoy de 1994. Siguiendo la peruanísima como execrable costumbre de obliterar antes que interpretar y analizar y superar los yerros pasados, tirios y troyanos se hacen los bobos y silencian cuanto se refiera a uno de los fundadores de la FAJ en 1934. Lucir ignorancia solo envilece y enaniza y ni siquiera los que han “ganado” lauros con libracos o con su memoria, tienen arrestos reivindicadores con aquél. El miedo y el temor no producen, más bien idiotizan.

    La limpieza en la cosa pública fue blasón y signo distintivo de Townsend. La política tiene que ser digna, no hay otra forma de concebirla y practicarla. De lo contrario se vuelve vil negociado culpable. ¿Cómo entender hoy la posible privatización de los penales con un pobre diablo sospechoso de crímenes a cargo de la cartera? ¿no es un escándalo que se pretendan negociados con los hospitales y por décadas de contratos non sanctos? ¿por causa de qué y de quiénes se ha dado marcha atrás en el magnífico proyecto del megapuerto en la Isla San Lorenzo? ¿que, hay que esperar la dádiva minera que sigue contaminando, tierras y comprando conciencias de mercenarios con asiento en el gabinete ministerial

    Escucho, cada día más, y por parte de ayer enconadísimos adversarios de Townsend, que ellos y no don Andrés, fueron los equivocados. Hoy confiesan haber creído una mentira masiva que produjo lo que hoy es la extinción cuasi virtual de lo que fuera esperanza y por momentos gloria del movimiento popular de protesta en calles y plazas. Doyme cuenta entonces de cómo y por dónde va el sentimiento: pesar pero impotencia. Hacer y organizar son, en política, virtudes infaltables y para ello la limpieza y la bona fide, amén de las ganas incansables de ganar en buena lid, son pasaportes ¡indispensables! ¿Cuántos hoy pueden exhibir diáfana hoja de vida y no prontuarios?

    Los atisbos admonizadores que emitiera públicamente Townsend a partir de la controvertida asamblea que eligió como candidato a Armando Villanueva en 1979, resultaron verdad maciza e innegable a posteriori. En 1980 Fernando Belaunde ganó los comicios por un margen de más de 700 mil votos. Por lo menos eso confirmó que el Apra, que tenía todo para ganar, de modo nacional y luego de la muerte de Haya de la Torre el 2 de agosto de 1979, se había equivocado. ¡Y de qué manera!

    En el 2003 escribí:

    Andrés Towsend Ezcurra: a nueve años de su partida

    Se me ocurrió una noche de 1974 pedirle a Víctor Raúl Haya de la Torre que fuera a mi colegio a dar una charla. El Viejo sonrió y me dijo: “voy y luego te botan y la dictadura tiene el pretexto que necesita para decir que estoy soliviantando a los escolares, vamos a hablar con Andrés Townsend que es un excelente orador.” Contesté: “pero si yo no lo conozco”, “no te preocupes, dijo Haya, yo te lo presento”. Y así fue y don Andrés llegó por mi querido Colegio América y salió luego de un rico diálogo entre aplausos atronadores. Hoy, hace 9 años que partió como polvo en viaje a las estrellas ese peso pesado de la política nacional que fue Andrés Townsend Ezcurra.

    Los recuerdos se agolpan, la emoción asciende y los años, sin perdonar a nadie, siguen pasando. Puedo decir, desde la atalaya de más de 40 años, que tuve la suerte de conocer a políticos limpios, integérrimos y batalladores por sus verdades y por lo que ellos consideraban la lucha por un Perú madre y no madrastra de sus compungidos hijos. Entre estos centelleaba ¡qué duda cabe! don Andrés Townsend.

    Debo confesar que fui uno de sus alumnos, el peor de todos. ¡Cuántas calaveradas, de esas que desquician al más templado, debió soportarme don Andrés! Siempre con paciencia y tino pedagógico me enseñaba y corregía. Por lo menos aprendí a redactar con alguna fortuna y él es responsable, al igual que el genial Crose (Carlos Roose Silva), que esté metido en estas avenidas peligrosas peleando centímetro a centímetro contra la incomprensión y la mentecatería de los delincuentes o de quienes, por tener dinero y poder real, se creen en el derecho de dictar el guión de la vida del resto de los peruanos.

    Injustamente olvidado por su partido, el Apra, don Andrés fue un hombre valioso y un fiel colaborador de Víctor Raúl. Hay piezas maestras que traslucen su estilo, de belleza buida (como alguna vez dijera otro ilustre recientemente desaparecido, Nicanor Mujica) y que interpretan momentos cenitales de la política peruana, como aquel profundo mensaje que leyó Haya de la Torre al inaugurarse la Asamblea Constituyente de 1978. O cuando las exequias del viejo león trujillano frente a las puertas del Congreso el 5 de agosto de 1979 y fue entonces que Townsend le decía al dínamo Víctor Raúl: “fuiste más presidente que muchos presidentes y te fuiste en olor de multitud como transcurrió toda tu vida”.

    Hoy se habla de la integración latinoamericana como un deber ineluctable de la política continental. Y los jóvenes, sobre todo, ignoran que en la Constitución de 1933 hubo un artículo que prohibía a los partidos de “organización internacional” y que uno de ellos fue proscrito, sus militantes zaheridos o asesinados, por creer en la unión latinoamericana. Uno de los gonfaloneros más entusiastas y lúcidos de este fenómeno fue Andrés Townsend. A su concurso fundacional se debe la creación del Parlamento Latinoamericano y una placa conmemora su recuerdo en 1964 en el Congreso del Perú.

    Hoy cuando el 95% de los políticos son bufones de muy poca especialización, barruntos torpes de cualquier zafarrancho que no de arte o negociación, las estrellas lejanas pero presentes de hombres como Andrés Townsend, brillan con luz incenescente. Vivo con su recuerdo y en el cariño que prodigué a sus enseñanzas fraternales múltiples. He olvidado las desavenencias y los baches.

    ¡A tal señor, tal honor!

    &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

    Interesante artículo-testimonio de Herbert Mujica Rojas, quien fuera uno de sus colaboradores directos del gran líder aprista, y, a su esfuerzo y tesón debemos el famoso documento ‘Historia Gráfica del Aprismo’ en varios volúmenes que el maestro Andrés Townsend Escurra dirigió.

    Recuerdo con mucha nitidez, -cuando aún usaba pantalones cortos y preocupado muy mucho, por el juego y la diversión muy propios de la niñez y acompañado de mis primos y familiares también párvulos norteños y todos imbuidos en la alegría y la algarabía que produce esa música infantil que significan los gritos y la voces y las risas de los niños que revolotean y juguetean y llenan las casas familiares de alegría y buen humor-, pues en esos amplios patios de los caserones de mi familia en Chiclayo, recibíamos la visita de don Andrés Townsend Escurra muy amigo de mi familia, ya que eramos apristas y vinculados por amistad y por filiación con ese gigante de la política regional o sudamericana como fue don Andrés Townsend Escurra.

    Era un gentleman-chiclayano, todo cortesía, dignidad y diplomacia, aunque férreo en sus ideas y posiciones ideológico-políticas, un líder, un jefe, un guía de espíritus en el norte peruano y muy en especial en Chiclayo donde era muy querido y apreciado. De él sí se puede decir que era un intelectual, un historiador de grandes luces y de gran espectro.

    En Lima lo traté en varias oportunidades y siempre a través de mi familia que lo visitaban cuando llegaban de Lambayeque, inclusive cuando fue Congresista de la República y siempre tuvo un trato afable, cordial y muy ameno cuando lo abordaba. Reconozco que admiraba a don Andrés Townsend, como intelectual y como político, además era un gran orador y estuvo vinculado por razones familiares con el No 2 del PAP, me refiero al ‘Cachorro’ Manuel Seoane otro gigante de la política nacional, y ambos: Manuel Seoane como Andrés Townsend eran grandes oradores, eximios oradores, paradigmáticos oradores, (algunos hasta han mencionado que Manuel Seoane era más político y más orador que el mismo Victor Raúl Haya de la Torre).

    Estuve haciendo Servicio Militar Obligatorio como paracaidista en la División Aerotransportada de Chorrillos-Lima en el año 80′ siendo que dicho año fue clave para la decisión de los destinos finales del partido del pueblo. Había fallecido el fundador del aprismo el 02 de agosto de 1979 y a partir de su muerte, se inició la lucha tenaz y agónica por la dirección, liderazgo y conducción del partido. Como es muy normal en la praxis política: Ni la preparación académica, ni los valores morales, ni la calidad de hombre honesto, digno y honrado valen en la carrera y la lógica del poder político necesariamente, eso ya lo explicó Nicolás Maquiavelo hace siglos y sin embargo existe gente que no entiende ni puede entender ello. Y el PAP no es la excepción.

    Lo que pasó en el PAP es que para cubrir el vacío de poder post-morten Haya de la Torre, pues el primer paso fue copar como sea y con quien sea los altos cargos partidarios y como quiera que existían varios cuadros de alta calidad académica y política, -(pero sus egos los mantuvieron aparentemente unidos, pero realmente estaban divididos y celosos entre sí)-, pero que no tenían maquinarias o aparatos nacionales aptos para copar y mantenerse en el poder, pues, se repitió la historia de Roma en el partido del pueblo, en el sentido que, los ignaros, audaces, criminales pero ambiciosos generales con sus burdas, hambrientas y miserables tropas se adueñaron del imperio ante la división, celos, odios e indecisiones de los patricios apristas llamados a tomar el poder. Así de simple y de sencillo.

    En ese contexto, se necesitaba un ‘matón’ o un ‘búfalo’ o mejor dicho un señor de ‘horca y cuchillo’ para que a punta de zapatazo, combo y puñete se imponga y asuma el poder de facto y a troche y a moche, y así fue como le tomamos la fotografía al joven Alan García Pérez convertido en un ‘armandista’ convicto y confeso y furibundo por cierto, que gritaba por calles y plazas enrojecido y a viva voz: ¡¡¡ Ar-mando, Ar-mando, Ar-mando!!! … se subió así a la maquinaria embrutecida, ambiciosa y enceguecida y encabezó por cierto la facción de Armando Villanueva del Campo ya que fue su Secretario Nacional de Organización, así fue que preparó (mejor dicho amañó) el Congreso Nacional del PAP de Trujillo donde a la mala y a punta de patada y cachirulo y varazo limpio se expulsó y sacaron del camino al líder histórico Andrés Townsend Escurra, que era el cuadro idóneo para suceder al mismo Victor Raúl Haya de la Torre por sus calidades personales, académicas, políticas y parlamentarias reconocidas a nivel internacional, pero, Alan García sabía muy bien que si le daba espacio al líder Andrés Townsend pues él nunca sería gran cosa dentro del partido, porque el chiclayano contaba en su maquinaria a importantes y sesudos y valiosos intelectuales del partido que superaban en mucho al demagogo y superficial Alan García.

    Fue así y solo así como se apropió Alan García: primero de la maquinaria de Armando Villanueva del Campo y luego amplificó la suya propia y luego con una ‘patada’ sacó al ‘zapatón’ de carrera y se hizo del partido desde los años 80′. Así de simple y de sencillo.

    La talla de Andrés Townsend Escurra era la adecuada para salvar al partido de la decadencia y de la precariedad y mutación grosera de hoy del PAP que ha devenido en una organización mafiosa profesional partidocrática: Por ejemplo en el Parlamento Andino tenemos como Vice presidente de la misma a Wilbert Bendezú, vale decir (lo he denunciado anteriormente y sin embargo no responde ni él ni sus seguidores alanistas), un desafinado cantor que anda con el pie derecho metido en el alanismo y con el pie izquierdo en la zafiedad de la demagogia y la viveza criolla de querer engañar a Dios y al diablo, cuando de Integración Andina no sabe ni ‘J’. Y lo más grave con procesos penales abiertos por varios delitos y que aún no da cuenta de los dineros ni presupuesto asignado al Parlamento Andino, sin embargo viaja por todo el país con su troupé de seguidores. ¿Con qué dineros?.

    No puede haber punto de comparación entre Andrés Townsend Escurra y los politicastros mafiosos metidos a apristas o alanistas que ahora ‘adornan’ la vitrina del PAP y peor aún el gabinete Javier Velásquez Quesquén. Pierden su tiempo aquellos que creen que pueden salvar al partido con su saliva y con los bolsillos con telarañas y con huecos. Mientras la mafia alanista, -lo he dicho muchas veces-, mueve cientos de miles y porqué no decirlo millones de dólares para comprar todo lo que quieran dentro y fuera del partido. Dichas candidaturas solamente buscarían llamar la atención para ‘mendigar’ que sean considerados como parlamentarios en las próximas justas electorales.

    El alanismo lo ha corrompido y podrido todo dentro del PAP, y, lo peor, la supuesta ‘militancia’ sabe bien de eso, sino que escupe su ‘lealtad partidaria’ que no es otra cosa que osada y desafiante complicidad y obscuencia para con el alanismo, por eso es que no tenemos cuadros partidarios sino: Pedigüeños de quincena; no tenemos intelectuales sino pervertidos-culturales con la mano estirada con dirección a Palacio de Gobierno; no tenemos militantes sino simples ciudadanos sin pesetas y necesitados de una sopa caliente; no tenemos profesionales sino cómplices de chanchullos y fullerías a granel, etc., etc.

    Andrés Townsend Escurra significó el último gran hito del buen y gran aprismo, y por lo tanto, su apartamiento brutal, grosero y grotesco del partido por parte de las mesnadas ambiciosas y embrutecidas del ‘armandismo’ que dirigió Alan García con el mismo Armando Villanueva del Campo como el gran generalote de sicarios-militantes, pues marcó el inicio del fin del gran partido de Haya de la Torre.
    Lima, viernes 31 de julio del 2009

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